Uno de los terremotos más poderosos de la historia sacudió a Chile en la madrugada del sábado, provocando al menos la muerte de 82 personas, un tsunami y derrumbes de viviendas en varias ciudades que llevaron a declarar a parte del país como zona de catástrofe.
El sismo, que tuvo una magnitud 8,8 según el servicio geológico de Estados Unidos y epicentro en el sur de Chile, hizo temblar a la capital Santiago, donde arrancó balcones de edificios, derrumbó puentes, dejó fábricas envueltas en llamas y a la electricidad y los teléfonos fuera de servicio.
El fuerte movimiento cobró la vida de al menos 180 personas, según los últimos reportes.
Y generó un tsunami que arrasó con la mitad de un pueblo en la isla chilena de Juan Fernández, según la presidenta Michelle Bachelet. La ola gigante además golpeó costas continentales en Iloca, donde no se reportaron víctimas de inmediato.
“Hay una enorme cantidad de daño que no sabemos su exacta dimensión, que está siendo evaluado”, dijo a periodistas Bachelet y declaró a las regiones sureñas de Maule, de donde eran la mitad de los fallecidos, y Bio Bio como zonas de desastre.
El movimiento, mucho más poderoso que el mortífero terremoto que devastó a Haití recientemente, también desató el pánico en el popular balneario de Viña del Mar.
Mientras amanecía, policías y bomberos recorrían las calles en distintas ciudades del país con patrullas y sirenas para verificar la magnitud de los daños y socorrer víctimas.
“Yo veía como se caían los autos y no sabía que hacer. Estaba sólo acá”, dijo Mario Riveros, guardia de seguridad de una planta industrial en Santiago, parado junto a un puente que se derrumbó. “Me daban ganas de llorar”, agregó.
Después de sufrir varias réplicas, la mayor de ellas de 6.9, los aeropuertos en la capital fueron cerrados y radios locales reportaban que al menos tres hospitales habían colapsado.
Aunque el sismo tuvo epicentro en el sur chileno cerca de la localidad de Maule, 321 kilómetros al suroeste de Santiago y a 104 kilómetros de Talca, se sintió en la vecina Argentina.
En Santiago y otras ciudades del país miles de personas salieron de sus casas y estaban acampando en las calles por temores a las réplicas.
Aunque todavía no se sabía con exactitud el impacto del tsunami sobre el territorio insular de Chile, el Gobierno envió una fragata a la isla de Juan Fernández.
Pero la ola gigante también podría en peligro otros países. “Podría ser también una amenaza para costas más distantes”, dijo el Centro de Advertencia de Tsunamis del Pacífico en su página web.
Aunque todavía no se sabía con exactitud el impacto del tsunami sobre el territorio insular de Chile, el Gobierno envió una fragata a la isla de Juan Fernández.
La ola gigante además golpeó costas continentales en Iloca, donde no se reportaron víctimas de inmediato.
Pero había más zonas en peligro.
El Gobierno chileno ordenó evacuar algunas zonas de la Isla de Pascua, donde viven unas 4,000 personas y donde se esperaba que golpeara el tsunami.
"No se sintió el sismo, pero hay cambios en la marejada. Estamos evacuando a la gente hacia las tierras altas", dijo Luz Zasso, la alcadesa de la isla emblemática por sus moáis, estatuas de piedra monolítica características de Pascua.
Las autoridades estadounidenses advirtieron que las islas de Hawái corrían peligro y debían tomarse medidas urgentes y Australia también emitió una alerta de tsunami. Las islas ecuatorianas de Galápagos estaban siendo evacuadas.
"Estamos monitoreando de cerca la situación, incluyendo el potencia de un tsunami. Nuestros pensamientos y oraciones están con la gente de Chile y estamos listos para ayudar en esta hora de necesidad", dijo el portavoz de la Casa Blanca Robert Gibbs.
El territorio de la Polinesia francesa en el Pacífico también fue colocado bajo alerta. Se esperaba que la primera ola tocara la isla Gambier a las 1550 GMT, luego Tahití a las 1750 GMT y Bora Bora a las 1815 GMT, informó en un comunicado el Alto Comisionado de la Polinesia Francesa.
"El peligro persistirá por al menos dos horas después del impacto de la primera ola y las magnitudes podrían estar aumentando", sostuvo.
Chile se encuentra ubicado sobre la intersección de dos placas geológicas que constituyen una de las mayores zonas sísmicas del mundo. El país sufrió el mayor terremoto de que se tengan registro en la década de 1960 con una magnitud de 9,6.